Las sillas colgantes tienen un doble encanto. Son un elemento inesperado en interiores y por tanto poseen un gran impacto visual. Por otra parte son un elemento que incita tanto a la diversión como al relax y al recogimiento. ¿Quién puede resistirse a sentarse en una silla colgante? Hacerlo es en primera instancia como volver a la infancia.
Más habituales en exteriores, estas sillas, evolución de las tradicionales hamacas y/o de las esculturales sillas huevo, no solo tienen un propósito útil, también tienen un gran poder decorativo. Con más colores, diseños y materiales que nunca, hoy es mucho más fácil la tarea de encontrar una silla colgante adaptable a cualquier esquema de diseño.
Textil, mimbre, ratán o metacrilato; estas sillas han evolucionado mucho en los últimos años. Mas comunes en exteriores, es aun hoy inusual verlas incorporadas a un diseño de interiores, de ahí su factor sorpresa. Imagina que visitas a alguien y encuentras una silla de este tipo en la cocina o salón; un “wow” seria inevitable.
Las sillas colgantes son un recurso divertido en las habitaciones infantiles y juveniles ¿a quien no le guata tener un columpio en la habitación? Además de diversión, las sillas proporcionan en estos y otros espacios un lugar ideal tanto para echarse la siesta como para recogerse y leer un buen libro. Quizá por ello su uso se ha empezado a extender a los salones.
Menos habitual resulta verlas en la cocina, donde pueden ser realmente prácticas para dar de comer a los niños mas pequeños. Espectacular es también el comedor colgante, aunque dudo que resulte cómodo y práctico para comer.
Las sillas colgantes son un nuevo elemento a contemplar en la decoración de interiores, especialmente si se cuenta con espacios amplios y techos altos. Próximamente prometemos daros una relación de sillas y precios.
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Imágenes -
Fuente – Design Lovers
El artículo Sillas colgantes en interiores, originales y divertidas ha sido originalmente publicado en Decoora.